Adriana Hidalgo Editora

  • Perla Delgadoidézett2 évvel ezelőtt
    todo gran escritor, al narrar un crimen, preserva su mundo más genuino.
  • Abril Castilloidézett5 hónappal ezelőtt
    Se veía en un hueco, bajo tierra, y un animal la acosaba. Ella pedía socorro llamando al padre. El animal tomaba la apariencia de su padre, que en realidad ya no existe. Julia se consideraba salvada, pero el padre se la comía
  • Ivana Melgozaidézettelőző hónap
    Al llegar a la mitad de la carta sentí una emoción imprecisa, distinta de la aversión o el amor que inspira la familia. Cuando terminé de leer sólo sentí una muda impotencia.
  • Isa Estevez Madueñoidézett2 évvel ezelőtt
    n demasiado para ella esta mañana –comentó él, con calma, a nadie en particular.

    –No –se metió Mollie–, golpeó a un niño en la nariz y lo hizo sangrar.

    –Pequeño desgraciado –dijo Emily, tragando con dificultad–. Y me alegra haberlo hecho, algunos de estos n
  • elalexfffidézett2 évvel ezelőtt
    Pero me lo habías prometido.

    –Ya sabes cómo son mis promesas. Soy tan irresponsable como un soplo de viento
  • Carlos Vasquezidézettelőző év
    Todos, casi todos, somos pequeños hechos. Elaboramos presente menudo y, en consecuencia, pasado aborrecible.
    Me tomó de un hombro, aferrándose con la mano abierta, y me dijo:
    –Tengo miedo de elaborar culpas, para que el pasado no sea más poderoso que el futuro.
  • Carlos Vasquezidézettelőző év
    Cuando la tribu se acostumbró a servirse con prescindencia de los ojos, fue más feliz. Cada cual podía estar solo consigo mismo. No existían la vergüenza, la censura y la inculpación; no fueron necesarios los castigos. Recurrían los unos a los otros para actos de necesidad colectiva, de interés común
  • Carlos Vasquezidézettelőző év
    Me pregunté, no por qué vivía, sino por qué había vivido. Supuse que por la espera y quise saber si aún esperaba algo. Me pareció que sí.
    Siempre se espera más.
  • Carlos Vasquezidézettelőző év
    Pero hice por ellos lo que nadie quiso hacer por mí: decir, a sus esperanzas, no.
  • Abril Castilloidézett5 hónappal ezelőtt
    –Los que tienen los ojos abiertos siguen mirando...
    El jefe se detuvo, yo también.
    Sentí que entendía y que me importaba lo que había entendido:
    –Miran... como si miraran para adentro, pero con horror
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